Querida Anabela:
Muchas gracias por haber hecho posible que pudiera asistir a la fiesta del 40 cumpleaños de dos grandes amigos.
Viajé hasta Lisboa desde Oslo (Noruega) para dicha celebración y me encontré con miles de negativas de babysitters para cuidar esa noche de mi pequeño bebé de 9 meses. Estaba completamente desesperada y con pocas esperanzas de encontrar a alguien que simplemente respondiera a mi pedido. Finalmente, conseguí tu contacto y - tras breves conversaciones - sentí que eres la persona ideal.
Visité tu hogar.
Un espacio precioso, cuidado y listo para recibir a cualquir niño y hacerle sentir que ese es también su hogar.
Una habitación deliciosa; cunita cuidada, juguetes, muñecos, cariño, atención, cuidado y dulzura.
Durante la fiesta recibí varios mensajes relatando el estado de mi pequeño. Recibí fotografías de momentos de risa, alegría, ternura. Mi corazón estaba seguro y en completo descanso.
Disfruté de mis amigos y de la fiesta sin ningún tipo de miedo o temor. Debo también agradecerte no solo la profesionalidad en tu trabajo sino también los pequeños consejos que me diste, la atención y dedicación a mi hijo.
Adoré ver la maravillosa interacción con Henrique (tu hijo), cómo se divertían y como mi pequeñín intentaba imitarle.
Tan divertido!
Anabela, espero podamos volver a repetir la experiencia y podamos volver a pasear juntas por aquella pequeña granja llena de animales con la que supiste cerrar lo que simplemente parecía como una noche más con una babysitter que simplemente se sienta a ver la televisión mientras el bebé duerme.
Gracias por recibir y cuidar a mi hijo con amor y cariño.
Tu servicio es claramente diferente y distintivo.
Enhorabuena por ser quien eres y por ser como eres!
Recibe un abrazo enorme,
Cristina
PD: estás disponible el día 5 de agosto? Podrías cuidar de mi pequeño nuevamente? Antes de regresar al frío quiero celebrar con mis amigos el maravilloso verano lisboeta.
10 de Julho de 2016